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Congrio con fideos a la cazuela



Este tipo de cazuelas es una muestra muy clara de la "cociña mariñeira" en zonas de costa, donde se hacen infinitas versiones con todo tipo de pescados.

Hay que tener cuidado para que el barro no estalle. Esto pasaría si el cambio de temperatura fuese muy brusco, así que yo os aconsejo "calentar" la cazuela poniendo agua caliente en el interior (del grifo, mismamente), y colocar sobre el fuego desde el momento que se enciende y antes de que tome mucho calor.

Tenemos que tener en cuenta que el barro mantiene la temperatura mucho tiempo, así que apagaremos el fuego unos minutos antes de que termine la cocción, el contenido seguirá haciéndose.
A lo largo de toda la receta será suficiente mantener el fuego a media potencia, sólo lo subiremos cuando añadamos el caldo, que al estar caliente enseguida empezará a burbujear. Tras un par de minutos podremos volver a bajar.
No debemos olvidarnos de menear la cazuela de vez en cuando: para que el guiso no se agarre al fondo de la tartera, el caldo penetre por igual, y para que no se deshaga el pescado.



El congrio es un pescado azul, sin escamas y que mide normalmente de 1 a 2 m. de largo. Es una especie de anguila gigante pero marino, que vive en fondos rocosos donde se alimenta de peces, cefalópodos y crustáceos.En las pescaderías encontramos dos partes del congrio a un precio diferente: abierto, la parte más próxima a la cabeza e ideal para cualquier preparación (en salsa verde, en caldeirada, adobado y frito, con fideos, o mi debilidad: en empanada); y cerrado, la parte de la cola (más barato, pero con mucha cantidad de espinas) que es ideal para caldos y fondos de pescado.Su carne es bastante compacta, menos delicada que la de otros pescados, por lo que admite muchos tipos de preparaciones y cocciones más largas (empanadas, guisotes...).Podemos encontrarlo en el mercado todo el año, pero la mejor época es de primavera a otoño.Después de las anguilas y las angulas, y junto con el bonito y el atún, el congrio es el pescado con mayor contenido en vitamina A. (Ver más beneficios y propiedades del congrio).


Congrio recién pescado.


  • 1 kilo de congrio cortado en rodajas algo gruesas
  • ½ vaso de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla 
  • 1 diente de ajo 
  • ½ pimiento rojo
  • ½ pimiento verde
  • 300 gr. de tomate (concassé, rallado o triturado)
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 100 gr. de guisantes
  • 300 gr. de fideos
  • 1 litro de fumet de gambas o pescado (o agua con concentrado de caldo de pescado)
  • sal




Si no tenemos preparado un caldo corto de pescado, un concentrado casero o un fumet de gambas, tendremos que hacer un caldo de pescado. Podríamos usar simplemente agua, pero el guiso gana mucho utilizando un caldo casero.
Podemos usar la cabeza del congrio (muy sabrosa y con bastante carne) o la parte de la cola (que tiene demasiadas espinas para añadir a esta receta).

En una cazuela de barro, sofreímos a fuego medio en el aceite la cebolla, el ajo y los pimientos troceados, removiendo con una cuchara de palo para que se doren las hortalizas por igual.
Cuando estén pochadas le añadimos el tomate y el pimetón. Dejamos que se cocine a fuego medio durante 10 minutos, removiendo para que la salsa no se pegue.

Añadimos las rodajas de congrio a la fritada, los guisantes y por último los fideos. Meneamos la cazuela para que asiente todo y vertemos el caldo de pescado hirviendo.
Rectificamos de sal y dejamos cocer 10 minutos a fuego más vivo.

Es fundamental dejar reposar un rato antes de servir en la misma cazuela.


Congrio con patatas a la cazuela [Horno]



Esta receta es una de esas totalmente variables a nuestro gusto y a nuestra despensa. Podemos usar pimientos de lata; cambiar los líquidos por caldo, todo agua, un poco de salsa de tomate, un chorrito de vinagre...; usar otras especies o prescindir de ellas.

Este tipo de cazuelas es una muestra muy clara de la "cociña mariñeira" en zonas de costa, donde se hacen infinitas versiones con todo tipo de pescados.


Hay que tener cuidado para que el barro no estalle. Esto pasaría si el cambio de temperatura fuese muy brusco, así que yo os aconsejo "calentar" la cazuela poniendo agua caliente en el interior (del grifo, mismamente), e introducir la preparación en el horno antes de que alcance los 180ºC.


El congrio es un pescado azul, sin escamas y que mide normalmente de 1 a 2 m. de largo. Es una especie de anguila gigante pero marino, que vive en fondos rocosos donde se alimenta de peces, cefalópodos y crustáceos.
En las pescaderías encontramos dos partes del congrio a un precio diferente: abierto, la parte más próxima a la cabeza e ideal para cualquier preparación (en salsa verde, en caldeirada, adobado y frito, con fideos, o mi debilidad: en empanada); y cerrado, la parte de la cola (más barato, pero con mucha cantidad de espinas) que es ideal para caldos y fondos de pescado.
Su carne es bastante compacta, menos delicada que la de otros pescados, por lo que admite muchos tipos de preparaciones y cocciones más largas (empanadas, guisotes...).
Podemos encontrarlo en el mercado todo el año, pero la mejor época es de primavera a otoño.
Después de las anguilas y las angulas, y junto con el bonito y el atún, el congrio es el pescado con mayor contenido en vitamina A. (Ver más beneficios y propiedades del congrio).


Congrio recién pescado.




  • 1 kg. de congrio en rodajas (de la parte abierta)
  • 1 kg. de patatas
  • 1 cebolla o 2 cebolletas (200 gr.)
  • 2 pimientos del piquillo o 1 morrón
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • 100 ml. de vino blanco
  • 200 ml. de agua
  • 1 cucharadita de orégano
  • sal y pimienta de molinillo
  • azafrán en polvo (1 sobrecito)
  • 1 cucharadita de concentrado de ñora o pimentón dulce
  • 1 hojita de laurel



Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de ½ centímetro.
Limpiamos el pimiento, vaciamos de semillas y cortamos en aros.
Pelamos la cebolla y cortamos en juliana.

Colocamos todo en una cazuela de barro junto con el aceite de oliva, mezclado con las manos para que cebolla, pimiento y patata se repartan equitativamente y el aceite pringue bien todo.
Horneamos a 200ºC, tapado con de aluminio durante 15 minutos.
*Este paso podemos hacerlo al fuego, en sartén o en el micro; y solamente hornear con el pescado, durante menos tiempo y menos líquido también. Os recuerdo que el barro es apto para gas, cocina eléctrica, microondas y vitro de no inducción).

Cuando las patatas estén un poco hechas, ponemos las rodajas de pescado por encima, bien colocaditas en la cazuela. No deben quedar simplemente por encima, las empujaremos un poco hacia abajo para que quede medio sumergidas y el resultado sea bien jugoso.
Colocamos también la hojita de laurel entre el pescado y las patatas.

Vertemos por encima el agua y el vino mezclado con la sal, la pimienta, el orégano, el azafrán y el concentrado de ñora.
Podemos mezclar en un vaso, batiendo un poco con un tenedor y verter. Así el adobo se repartirá mejor.

Bajamos el horno a 180ºC y ponemos la cazuela. Horneamos durante media hora.


Meneamos la cazuela de vez en cuando, para que los líquidos penetren bien por todos lados.
¡Cuidado con quemarse!

Comprobaremos que las patatas y el pescado estén perfectamente cocidos. Aproximadamente nos llevará un total de 45 minutos. El tiempo dependerá de lo gruesas que hayamos cortado las patatas, el tamaño de los trozos de pescado y lo esparcido o "recogido" que esté en la fuente elegida.