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Salsa blanca para kebab




Esta salsa resulta deliciosa para preparar unos rápidos sandwiches, wraps o fajitas. Pega genial con rellenos vegetales, con atún, con pollo... o como en este caso, con un kebab casero hecho con sobras del cordero asado del día anterior.
Podéis ajustar el tema de las calorías prescindiendo de la mahonesa. Y si no tenéis en ese momento en casa, también podemos usar el equivalente en aceite de oliva.

Si queréis una salsa más ligera y líquida, id añadiendo leche hasta conseguir la textura que más os guste.

Si el plato que va a acompañar no lleva cebolla, a mí me gusta picar finamente un poco y añadirla a la salsa. ¡Con patatas asadas está buenísima!



  • 1 yogur de tipo griego (125 gr.)
  • 2 cucharadas de mahonesa
  • 1 pizca de pimienta negra molida
  • 1 pizca de pimentón
  • 1 pizca de comino
  • 1 diente de ajo hermoso prensado o rallado (o 1 cucharadita de ajo en polvo)
  • sal
  • 1 cucharadita de hierbas (provenzales, perejil, orégano, hierbabuena...)
  • sal 


opcional:

  • leche
  • un poco de cebolla tierna picadita 
  • unas gotas de limón exprimido





Mezclamos bien todos los ingredientes, y listo.

Al probar la salsa ajustaremos la dosis de los ingredientes que más o menos nos gusten.




Solomillo de cerdo con salsa "inesperada" [Thermomix]




Lo original de esta receta es la salsa, archiconocida por los usuarios de Thermomix. 

Es una salsa especiada, deliciosa y con un sabor que sorprende a quien la prueba por primera vez.

Otra cosa que también choca, es el uso de Coca-Cola® para su preparación.

Podemos preparar cualquier tipo de carne y acompañarla con esta salsita, y aprovechar el vapor de la cocción para preparar algo en el varoma (unas patatas, verduras, unas pechugas de pollo...). Un par de recetas que le van de lujo y que se pueden cocinar al vapor son el Fiambre de pollo y jamón o los Filetes de ternera en rollo

Con estas cantidades sale bastante salsa, que podemos guardar en el frigo en un tarro de cristal, para utilizar otro día.
Es una salsa deliciosa (si la vamos a consumir fría os aconsejo prescindir de la Maicena® o utilizarla en menos cantidad) para acompañar la carne en barbacoas: churrasco, pollo asado, costillas al horno...





  • 1 ó 2 solomillos de cerdo


Lo ideal es dejar la carne macerando desde la noche anterior.
Cortamos un buen trozo de papel film y colocamos encima el solomillo. Salamos y aderezamos al gusto: vino, sal, orégano, pimienta, ajo, miel, salsa de soja, vinagre, tomillo, laurel... (lo que tengamos por casa).
Envolvemos bien, dejando la carne en contacto con las especias y lo más al vacío que podamos.
Lo dejamos en el frigorífico hasta el día siguiente para que tome sabor.

El solomillo podemos hacerlo tal cual en el Varoma (si lo ponemos envuelto en el papel film, lo pincharemos) mientras se hace la salsa.
También al horno, en cacerola, o cortarlo en medallones y pasarlos por una plancha o sartén.



  • 60 gr. de aceite
  • 130 gr. de cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de orégano
  • 1 cucharadita da comino en polvo
  • 1 cucharadita de pimienta
  • 20 gr. de vinagre
  • 250 gr. de agua.
  • 30 gr. de Maicena®
  • 20 gr. de mostaza de Dijon
  • 125 gr. de ketchup
  • 30 gr. de azúcar
  • 1 lata de Coca-Cola®
  • sal




Vertemos en el vaso todos los ingredientes y trituramos 30 segundos en velocidad 7 a 9, progresivo.

A continuación programamos 40 minutos, temperatura varoma, velocidad 1.



Sólo queda cortar el solomillo en filetitos y naparlo con la salsa.
Podemos acompañar de un arroz blanco, unas patatas asadas (en microondas), o cualquier tipo de guarnición. Yo os recomiendo añadir alguna verdura a la bandeja del Varoma, y economizamos recursos.


Falafel [Thermomix]

Esta "croqueta" de garbanzos se consume mucho en India, Pakistán y Oriente Medio. Se sirve tradicionalmente con salsa de yogur, con tahine (pasta de semillas de sésamo trituradas), en pan de pita o como entrante. 
Apta para veganos!
Fuente: La cocina delokos




  • 250 gr. de garbanzos secos
  • 2 cebolletas (o 1 cebolla)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de cilantro picado (o al gusto)
  • 2 cucharadas de perejil picado  (o al gusto)
  • ½ cucharadita de comino
  • 1 pizca de pimentón picante
  • 1 pizca de canela
  • 1 pizca de pimienta negra (de molinillo)
  • 1 cucharadita de levadura química (Royal®)
  • 1 cucharadita de harina (mejor de garbanzos, si no, de trigo)
  • 1 cucharadita de sal
  • harina necesaria para rebozar (mejor de garbanzos, si no, de trigo)
  • aceite de girasol (para freir)




Dejamos los garbanzos en en agua durante 24 horas para que ablanden. Mejor en ambiente fresco o en la nevera. Deben estar cubiertos por completo todo el tiempo teniendo en cuenta que dobla el volumen durante el remojo.


Volcamos en el vaso de la Thermomix los garbanzos hidratados (pero no cocidos) y escurridos que dejamos en agua el día anterior.
Programamos velocidad 5-6 durante unos segundos hasta formar una masa grumosa.

Añadimos el ajo y la cebolla y trituramos unos segundos más a la misma velocidad. Si queremos obtener una pasta más fina, pues lo haremos a una velocidad más alta, pero yo prefiero esta textura.
Añadimos todas las especias, la levadura, la harina, la sal... y mezclamos unos segundos más.

Vertemos esta masa en un cuenco y la dejamos reposar 1 hora o 2 en la nevera. Así se integrarán bien los sabores de las especias.


Tras este tiempo de reposo, moldeamos la masa en bolitas, en forma de croquetas o de minihamburguesas.
Las rebozamos en harina y las freímos en aceite vegetal hasta que estén doradas (de 3 a 5 minutos).
Las retiramos de la sartén y las posamos sobre papel de cocina para que éste absorba el exceso de aceite.

Podemos servirlos en frío o en caliente. Es un entrante delicioso para veganos o para "camuflar" legumbres.
Una opción es como relleno en pan de pita junto con rodajas finas de tomate, un poco de lechuga, rodajas de pepinillos, cebolla, tahina, zumo de limón, ralladura de limón y un poco de picante. También se pueden servir en un plato con toda o parte de la guarnición anterior.



*Podemos hacer la harina de garbanzos en la Thermomix: Ponemos 100 gr. en el vaso, programamos 2 minutos, velocidad progresiva 5-10 (el ruido es tremendo, no os asustéis). Esta harina la podemos utilizar para cualquier otra cosa, para rebozados así hace que la fritura quede más crujiente.


Hamburguesas de lentejas


Esta receta es deliciosa para hacer hamburguesas sin carne. Si utilizásemos las lentejas cocidas, no tendrían la misma textura. De esta forma engañamos más al paladar, que le costará reconocer que realmente son lentejas. Podemos variar los condimentos a nuestro gusto y conseguir nuestra hamburguesa perfecta!  






  • 400 gr. de lentejas pardinas
  • ½ pimiento rojo
  • 1 ramillete de perejil
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 diente de ajo
  • 1 pizca de orégano
  • sal
  • aceite de oliva (para engrasar la plancha)



Antes de preparar la masa para nuestras hamburguesas tenemos que dejar las lentejas en remojo (2 horas mínimo).

En un vaso de batidora (o en el vaso de la thermomix) introducimos los ingredientes: las lentejas (sin agua), el comino, el perejil, el pimiento rojo, la cúrcuma, el ajo, el orégano y la sal. Trituramos hasta que nos quede una pasta.

Con las manos mojadas vamos dándole forma de hamburguesa a esta masa.

Calentamos a fuego medio/alto una cucharada de aceite de oliva en la plancha y vamos cocinando las hamburguesas.
Primero dejamos que se hagan por un lado, y a los 2 minutos les damos la vuelta con la ayuda de una espátula.
Bajamos el fuego y dejamos que se hagan por la otra cara durante 8 minutos aproximadamente, para que se cocinen bien por dentro.

Servimos entre pan con la salsa que nos apetezca: ketchup, salsa barbacoa, salsa de yogur...
O al plato, con cualquier tipo de ensalada o guarnición.


Hummus o paté de garbanzos

Esta receta de Oriente Medio es con thermomix, pero podemos prepararla con una batidora normal. Lo ideal es ir probando y ajustar las cantidades de condimentos a nuestro gusto. También podemos utilizar garbanzos de bote.
 

Fuente: Escuela de cocina Cristina Galiano




  • 100 gr. de garbanzos crudos
  • 1 cucharadita de comino en grano
  • 1 hoja de laurel


  • 20 gr. de ajos
  • 10 ó 20 gr. de zumo de limón
  • ½ cucharadita de pimentón
  • 50 gr. de agua de cocer los garbanzos
  • sal y pimenta blanca (molinillo)
  • una pizca de comino en polvo
  • 50 gr. de aceite de oliva, por supuesto.


  • 1 cucharada de semillas de sésamo (opcional)
  • pimentón picante o 1 cayena (opcional)




Remojamos los garbanzos la víspera, bien cubiertos de agua.

Al día siguiente (los garbanzos habrán doblado su peso y volumen) los cocemos cubiertos ligeramente de agua salada con el laurel y los cominos (en olla rápida tardaremos 6 minutos).
*Ver más información sobre cómo cocer garbanzos


Vertemos en el vaso los ajos y los picamos finamente pulsando un par de veces el botón turbo. Bajamos lo que hay quedado en las paredes del vaso.
Escurrimos los garbanzos y los añadimos al ajo junto con el limón, 50 gr. del agua de cocción, la sal, la pimienta, el comino en polvo y el aceite. Programamos la velocidad 5 ó 6 hasta conseguir una pasta muy fina.
Si hiciese falta programaríamos 1 minuto más en velocidad máxima.

Si nos gusta el picante podemos añadirle una pizca de pimentón picante o cayena en polvo.


El auténtico hummus libanés lleva semillas de sésamo, que añadiremos después de hacer el puré, junto conun hilito de aceite de oliva.

Lo podemos presentar sobre unas tostas, con pan de pita, palitos de zanahoria, endivias, colines... o como guarnición de un plato de carne.


Tosta con paté de garbanzos o hummus


Costillas asadas a la Coca-Cola


Las costillas de cerdo admiten todo tipo de condimentos. El azúcar de la Coca-Cola les da un toque a barbacoa y un brillo muy atractivo.



- 1 costilla de cerdo
- 2 hojas de laurel
- 1 lata de Coca-Cola
- 2 cucharadas de vinagre balsámico (de Módena)
- 1 cucharadita de comino
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 cucharadita de orégano
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- sal
- pimienta negra molida



Calentamos el horno a 180º.
Mientras, ponemos en una fuente apta para el horno la costilla entera o en trozos (podemos pedir al carnicero que corte cada tira en dos).
Añadimos todos los ingredientes, excepto la Coca-Cola y el vinagre. Pringamos la carne bien con las manos, para que las costillas queden muy bien impregnadas con los condimentos.

Cuando estén bien sazonadas con todos estos ingredientes, vertemos por encima la Coca-Cola y el vinagre.
Introducimos en el horno durante 30 minutos a 180º. Vamos regando de vez en cuando con el jugo de la bandeja.
Pasado este tiempo, bajamos la temperatura a 150º y lo dejamos 1 hora y media más. Seguimos regando con el jugo.

Pasado este tiempo estarán muy tiernas. Las pasamos a la fuente de servir y vertemos la salsa en un cazo. Como estará algo líquida, la ponemos a hervir un rato hasta que reduzca.

Salseamos la costilla con la salsa reducida y servimos.


Concentrado de verduras especiado [Thermomix]




Las verduras de esta receta pueden variarse, según el gusto de cada cual. Es muy práctico tenerlo como fondo de nevera o congelador, ya que aporta un "toque" especial a los platos, sin necesidad de utilizar otros productos con conservantes y aditivos. Este "concentrado" surgió pensando variar otros concentrados que he hecho, siempre con resultados espectaculares. Esta vez me inspiré en las hierbas y especias que utilizamos para potajes y pucheros. Podemos utilizarlo en guisos, salsas, potajes, o como adobo para cualquier carne o pescado.



Esto sí que es enriquecer y no lo que hace Cantizano.



  • 2 zanahorias
  • 1 nabo
  • 4 ramas de apio
  • 2 pimientos verdes
  • 2 puerros
  • 1 cebolla
  • 2 tomates secos
  • 1 puñado de perejil
  • 4 dientes de ajo
  • 4 hojas de laurel
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de pimienta negra molida
  • 2 clavos de olor
  • 200 gr. de sal gorda
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen



Pelamos y limpiamos las verduras, las cortarmos a trozos y las metemos en el vaso de la Thermomix. Las picamos a velocidad 7-10.
Añadimos la sal y el aceite de oliva y programamos 30 minutos, temperatura 100º, velocidad 3.
Al terminar el tiempo volvemos a picar a velocidad 7-10 durante unos 30 segundos.

Lo podemos guardar en un tarro en la nevera, o en el congelador, previamente en cubiteras, eso sí, si lo hacemos con la mitad de sal, si no, no llega a endurecerse.

Como lleva tanta sal, eso hace de conservante y dura meses.

Una cucharada sopera de este puré vegetal o un cubito equivale a una pastilla de caldo de las que se comercializan.




*Concentrado de verduras clásico[Thermomix]
*Concentrado de verduras "a la italiana" [Thermomix]
*Concentrado de caldo de pollo [Thermomix]
*Concentrado de caldo de pescado [Thermomix]

Callos con garbanzos a la gallega



Ésta es una receta de mi abuela Artemia, así hacía los callos su madrina, su gran maestra. Se recomienda prepararlos de un día para otro para que ligue un poco y queden espesitos.

Debemos tener la precaución de hervirlos cada vez que queramos calentarlos (como se debe hacer con cualquier guiso). Si no, podríamos correr el riesgo de que se nos echase a perder toda la olla. Otra opción es separar lo que queramos calentar y dejar el resto en el frigorífico hasta que vayamos a consumirlos.

Es necesario aportar a los callos un poco de picante, ya sea con una guindilla o con pimentón picante, cosa que podemos ajustar a nuestro gusto.

Como todo plato popular y tradicional hay muchas variantes. En mi casa ésta era la receta base y a veces se le añadía al caldo huesos de ternera o pollo, o un trozo de jamón curado, o morro de ternera, o uña de cerdo desalada, o tocino... y al sofrito alguna verdura muy picadita (zanahoria, tomate, e incluso patata). 
Recuerdo una vez que mi abuela se quedo "escasa" de garbanzos y le añadió al final unos macarrones. Fueron los callos más ricos que he comido nunca. 




  • limón o vinagre (para limpiar los callos)

para cocer los garbanzos:


para cocer los callos:
  • 4 clavos de olor
  • 1 cebolla hermosa
  • 1 cabeza de ajo entera (sin pelar)
  • 1 hoja de laurel
  • 600 gr. de callos de ternera
  • 1 pata de ternera


sofrito:
  • aceite de oliva
  • 1 guindillita (opcional)
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • 2 ó 3 chorizos
  • 1 cucharada de pimentón dulce (o picante)
  • 1 rebanada de pan duro (harina o pan rallado)


para el toque final:
*Podemos sustituir estas especias por un preparado que se comercializa como "sazonador para callos", y pondríamos 2 cucharaditas.
  • ½ cucharadita de comino molido
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida
  • ½ cucharadita de semillas de cilantro (coriandro) molidas
  • sal




Preparación previa:
Ponemos los garbanzos en remojo durante unas 8 horas.


Para lavar el estómago de la ternera (callos): lo ponemos en un recipiente con unas rodajas de limón o vinagre y cubrimos con agua, dejamos así un par de horas y volvemos a repetir este proceso 2 ó 3 veces.
Si nos queremos cerciorar bien de su limpieza, podemos darles un primer hervor de 15 minutos, tirar ese agua, enjuagar bajo el chorro del grifo y seguir con los pasos de la receta.


La pata de ternera es fundamental en esta preparación, por el sabor y por la gelatina que aporta.
Podemos decirle al carnicero que nos la prepare separando la carne del hueso, y cocer ambas partes por separado pero en el mismo caldo. Así no corremos el riesgo de que se suelte astillas.





Cocción del potaje:
Cocemos en una olla los garbanzos con una hoja de laurel durante una hora, añadiendo un poco de sal a media cocción (ver aquí cómo hacerlo correctamente en olla rápida u olla tradicional).
Cuando estén cocidos escurrimos el agua reservando una poca.


En una olla grande cocemos durante una hora y media o dos los callos limpios y troceados junto con la pata limpia, su hueso, la cabeza de ajos entera, una cebolla limpia y entera "clavada" con 4 clavos de olor y una hojita de laurel.
En olla rápida bastará media hora, y el gasto energético será menor.


Cuando esté la carne cocida, sacamos la cebolla, la cabeza de ajo y la pata de ternera.
Desechamos el hueso de la pata y desmenuzamos su carne, podemos ponerla totalmente limpia o dejando algunos cartílagos.


La cabeza de ajos la estrujamos para retirar las pieles y esa pasta la trituramos con la cebolla (deshechando los clavos) con la ayuda de un tenedor.


Añadimos la pata troceada y la pasta de cebolla y ajo a la olla donde se cocieron junto con los callos. Añadimos también los garbanzos cocidos y escurridos.



Sofrito:
En una sartén echamos un chorro de aceite de oliva y una hojita de laurel; doramos los dientes de ajo y una cebolla picados menudo hasta que esté transparente
Cortamos los chorizos en rodajitas y lo incorporamos a la sartén.
Dejamos que suelten su grasa, y retiramos del fuego.
Cuando baje un poco la temperatura ponemos el pimentón (si no, se quemaría), la guindilla (si se pone) y una rebanada de pan duro (o un par de cucharadas de pan rallado o harina).


Incorporamos este refrito a la olla de los callos.

Removemos bien, echamos el comino molido y rectificamos la sazón.
Si vemos que nos quedan muy espesos, añadimos el agua necesaria de la que hemos reservado de la cocción de los garbanzos.


Dejamos al fuego hasta que hierva y luego que repose hasta el día siguiente.

El potaje estará ligado, la carne habrá soltado toda su gelatina y los sabores se habrán integrado y asentado perfectamente.
Para recalentarlos debemos menear la olla en cuanto empiecen las primeras burbujitas, para impedir que el fondo se pegue.


Mojo picón [Thermomix]




Esta salsa típica canaria debe prepararse de víspera, por lo menos. En la nevera aguanta perfectamente mucho tiempo. Es ideal para un churrasco, patatas arrugadas, cocidas o asadas y pescados a la brasa, también como adobo. Antes de utilizarla hay que agitarla.




  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 rebanada de pan
  • 2 cucharaditas de cominos
  • 200 gr. de agua
  • 50 gr. de vinagre
  • 1 ó 2 cayenitas
  • 50 gr. de aceite de oliva virgen, por supuesto.
  • sal
  • pimienta



Vierte todos los ingredientes en el vaso, y programa 1 minuto en velocidad 7.
Si no quedase suficientemente homogéneo y bien triturado, repita la operación en velocidad 10.

Vertemos en un tarro de cristal y conservamos en la nevera.


Kebab casero




El kebab casero suelo hacerlo con los trozos que han quedado de haber hecho cordero asado, deshuesándolos y desmenuzándolos. Pero esta receta es una buena forma de aprovechar la pierna del cordero, quizás lo menos sabroso del animal.



PREPARACIÓN DE LA CARNE:
- 1 kilo de carne de cordero (la pierna deshuesada)
- 1 rebanada de pan duro
- 2 cucharadas de aceite
- 2 cucharaditas de comino
- 2 cucharaditas de coriandro
- 1 cucharadita cayena (según como lo querramos de picante)
- 1 cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de margarina
- 1 cebolla mediana
- 2 huevos


Se trata de hacer como una masa de albóndigas, con la carne picada o molida. Yo la utizo molida, para que quede como una pasta, ayudándome de la thermomix. Y luego congelo en porciones para ir utilizando cuando quiera.
Picamos la cebolla en 5-7-9 varios segundos hasta que quede bien picadita, cuanto mas mejor, reservamos. Picamos la carne, mejor en dos o tres veces porque así será mucho mas fácil que se haga la pasta que deseamos y se mezcle todo mejor, reservamos. Picamos todos los condimentos, misma velocidad progresiva, añadimos los huevos, la carne y la cebolla.
Una vez picado todo muy bien, como si fuese una pasta, la ponemos en un molde con cuanta mas superficie mejor (así quedará más parte gratinada) y la metemos en el horno a 180º durante 25 ó 30 minutos.